Roses es ese rincón donde el mar y la montaña conviven, donde los días empiezan con un sol dorado resplandeciente y acaban con una puesta de sol que parece pintada a mano. Roses huele a sal, a paz, a desconexión…
Rodeada de calas escondidas, cada rincón de esta ciudad costera guarda una historia por contar. Desde nuestros apartamentos y villas, te invitamos a conocer Roses con la calma que se merece: desayunando en la terraza, disfrutando de baños eternos en el mar, y saboreando noches que huelen a verano.